Mucha gente dice que ya soy mayorcito para andar con "patinetes". Pero quien todavía patea el asfalto para deslizarse sobre la tabla, quien disfruta de una bajada por una carretera ancha, emulando que se merienda una pala de nieve virgen con un snowboard o quien se pone de cuclillas en un longskate para marcarse unas curvas como si fuera el mismo Slater o Irons (DEP), me entenderá.
Es cierto que, de entre las 3000 cosas que hago, el subirme a una tabla es de las que tengo listada más bien abajo en el orden de prioridades, pero la sensación que despierta ver a los chavales disfrutando de una tarde de Pool (o Skate Park) hace arder esa llamita que llamamos "mono".
Ahora que hace semanas que, por H o por B, no puedo entrar al agua o que no pillo el longskate y con la vista puesta ya en las cimas blancas del Pirineo, me conformo con colgar unas foticos de la sesión de Skate que organizó la tienda Rokipa en el Pool de Premià de Dalt, con motivo de la repasada de pintura y reparación que le pegaron los "locales". Aquí os las dejo las pocas que se salvaron de la criba.






2 comments:
Yeah!!!
Lástima no haber ido! joe!
Ai, la primera i la segona m'agraden molt!! S'ha de provar això...
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