Wednesday, 26 November 2008

R470N - Día 6. Reflejo

Sueños inquietantes durante toda la noche... imágenes borrosas de mi cuerpo destripado sobre una mesa de operaciones... Si bien el hecho de poder discurrir como lo hago ahora,o poder llegar a conclusiones que hace semanas eran inviables son cosas que me fascinan de los cambios en mi mente, los sueños intranquilos y espeluznantes son la cruz de la moneda.
Realmente era algo que cabía esperar. Después de los descubrimientos de anoche, no podía si no dormir mal. El despertar, sin embargo, me ha llenado por dentro más de lo que venía haciendo días atrás. Ver el sol despuntar entre las persianas de una de las ventanas y la paz que aporta el silencio en el que me rodeo últimamente me han cargado de energía. Después de tan mala noche.... puede que haya sido eso lo que me haya disfrutar un poco más de este día que, además, se ha acompañado de un hecho curioso (sin el que seguramente no hubiera merecido una mención).
Después de desayunar y distribuir comida entre los otros ratones, me decidí a acabar de leer las notas sobre los experimentos que los científicos llevaban a cabo con nosotros. Definitivamente no fue una buena idea, pero me sirvió para entender un poco más todo lo que llevaban a cabo en el laboratorio. Tengo que admitir de nuevo que entiendo los estudios y hasta me parecen interesantes. Es una sensación curiosa, alternando entre la repulsión y la admiración constantemente. De todas maneras, no dejo de pensar en lo que debió ser para aquellos otros "compañeros"...

PD: Esto me lo encontré rebuscando en el ordenador :P

Saturday, 15 November 2008

Expoterraria 08

Puesto que no estoy haciendo nada hoy, además de las fotos de Túnez, aprovecho para colgar las fotitos de Expoterraria 08, que tuvo lugar el primer fin de semana de octubre.
Aquí vemos una Oncidium maculatum que estaba expuesta en una zona con algunos helechos y musgos, que la gente utiliza en sus terrarios como decoración.Un varano del nilo chiquitín:
Unas tortugas rusas "haciendo el arte de la perpetuación":
Una falsa coral... o 2?
Una morelia verde en su típica forma de reposar en las ramas
Un precioso morpho de pitón:
Uno de los miles de morphos de serpiente del maíz, todos increíbles!
Este ejemplar de geko leopardo, llamado diablo (el morpho), cuesta 2500 trufas!
Otro geko, más barato...
Este minúsculo camaleón es un Rampholeon y es un ejemplar adulto! (gracias Uri....):
Y aquí un ejemplar adulto de camaleón leopardo:
Otro camaleón más, sospechando....

Sidi Bu Said y Cartago - Túnez 08

Aunque me he columpiado un rato, ya están aquí las fotos que paroveché para sacar cuando estuve en Túnez el mes pasado a propósito del 3r Congreso Mediterráneo sobre la Tortuga Marina. Fueron 4 días de aprender mucho y de conocer gente que hace cosas extraordinarias. Lo mejor de todo (a parte de los contactos y los futuros proyectos para la Fundación) fue poder conocer de cerca a esa gente que, hasta entonces, eran los cracks y a los que conocía por el montón de publicaciones que tienen en su haber. Al final resultaron ser gente súperaccesible y que me permitieron codearme con ellos como un más. Y, sí, las fiestas nocturnas con algunos de ellos ayudaorn a estrechar lazos. Y, aunque algunos se lo perdieran, las fiestas fueron de lo mejor. Es cierto aquello de que los grandes negocios se gestan delante de una jarra de cerveza fría.

He aquí las fotos seleccionadas de todas las hechas (tampoco hice muchas hasta el último día, que nos fuimos la "Party Committee" (veteranos y rookies) a ver algo de Túnez antes de volver a casa).
Un atardecer desde la terraza de mi habitación en Hammamet:Una foto de una de las conferencias:
Una foto " a ciegas" sacando la cámara por la ventana del microbus del paseo turístico del último día:
Fotos de Sidi Bu Said:





Fotos de Cartago:
















Saturday, 1 November 2008

Rugby...


El agua caliente golpea mi cabeza y empieza a escurrir por mi cara, cuello... por todo mi cuerpo. Entonces empiezan a escocer las rodillas. Me las miro. Están enrojecidas. En ese momento me doy cuenta que el agua que escurre por mis espinillas arrastra barro que hace que a mis pies se forme un pequeño charco marrón, que luego se va diluyendo con el continuo caer del agua.
Me froto las espinillas y las rodillas para limpiar el barro. Me duelen. En mi cabeza se amontonan momentos recientes y, justo ahí, es cuando he sido consciente. He vuelto a entrenar.
Vuelta a los vestuarios, a las duchas colectivas, al jabón multifunción, a las agujetas...

Esta noche he vuelto a entrenar en condiciones a rugby. Para muchos no es novedad y, para otros, aún siéndolo, no les sorprenderá que yo juegue a rugby. Un deporte que me sorprendió en su momento muy gratamente y que desde que jugué en la universidad no he podido (o no he "querido poder") buscar un equipo para retomarlo.

Estoy contento con el entrenamiento. He aguantado (más o menos) todo el partido corriendo y dando guerra. He dado momentos divertidos (no por mi chispa natural, si no por 2 tortas contra el suelo cuando el coeficiente de rozamiento entre mis tacos y el barro ha tendido a 0 en varias ocasiones...) y he disfrutado de nuevo de placar al entrenar con un saco (ha gustado en el equipo!).

Ahora empiezo en el Rugby Badalona y espero poder disfrutar de él toda la temporada (y la de verano!).

Friday, 24 October 2008

R470N - Día 5. Datos

Han pasado 4 días desde que el ratón suicida tomara la fatal decisión de saltar de la mesa y terminara así con su vida. Hoy empezaba a oler, así que lo he movido debajo de la mesa de los ordenadores. Parece que la habitación está suficientemente ventilada como para disipar el olor.
Después de hacer mis labores de enterrador y de desayunar (y poner la comida a los otros ratones) he contemplado las vistas desde la ventana. La verdad es que no se me había ocurrido mirar más allá de lo que tenía delante de mis narices. Supongo que el aburrimiento y la falta de estímulos (los otros no han variado en lo más mínimo su comportamiento después del Incidente, ni siquiera intentan encapar…) me hacen explorar nuevas alternativas, hasta ahora ocultas o desconocidas.
Las vistas de la ciudad desde aquí son apaciguadoras. Tal vez demasiado. Los edificios imponentes se erguían como enormes columnas sobre las calles vacías. Demasiado vacías. No hay coches en marcha y no se oye las bocinas que antes podía escuchar, sobretodo en lo que debía ser la hora punta, cuando todo el mundo se marchaba del laboratorio.
La imagen me ha inquietado mucho durante todo el día. No sé porqué no se ve nada de actividad humana hasta donde alcanza mi vista o por el miedo a estar solo a una escala aún mayor. La sensación de haberme quedado solo ha ido creciendo desde el primer día, pero hoy ha sido realmente evidente.
A medio día he vuelto a tocar los ordenadores. Esa ha sido la buena noticia del día, y ha hecho que mi hastío se disipara temporalmente. Mientras correteaba por encima de las teclas esperando algún cambio en la corriente de letras que no paraban de circular por el monitor oí un pitido y la pantalla se detuvo.
Al pararme y mirar he podido ver un texto que hablaba sobre ingeniería genética, virus y Alzheimer, aunque al principio no tenía muy claro qué significaba. Después de leerlo entero estuve rebuscando entre los apuntes que había sobre las mesas y los libros apilados aquí y allá, que parecen esperar a que vengan a ordenarlos…
El tema del ordenador me ha llevado gran parte del día. Por lo que me ha parecido entender el laboratorio en el que estoy se dedica a buscar una cura para una enfermedad mental degenerativa de los humanos con ayuda de recombinación genética y virus. El tema parece realmente interesante y parecía que habían hecho algún avance con los estudios en sujetos vivos.
Los resultados positivos hablaban de potenciación de la transmisión neuronal para evitar el déficit producido por la enfermedad. Parecía que los individuos en los que había funcionado respondían con un aumento importante de la actividad cerebral y que no había efecto rebote.
Los nombres de estos no constaba como tal. En vez de eso salían una serie de letras y números que marcaban a cada uno. R465N, R466N R467N, R468N y R469N.
Según concluía el informe, a falta de los resultados los últimos ejemplares, el estudio histológico de la corteza y de la médula del encéfalo mostraba un aumento considerable del número de neuronas y de conexiones. También decía que el peso de la masa cerebral había aumentado considerablemente.

Es ahora, repasando lo ocurrido, cuando soy consciente de lo que significa el estudio y de lo que hacen con nosotros aquí… Somos ejemplares para estudio. Experimentan con nosotros para luego abrirnos en canal y experimentar aún más, aunque haya tenido éxito el proyecto. No hay recompensa para el que ha sobrevivido con éxito a los experimentos cuando estaba vivo, salvo más experimentación y, finalmente, la muerte. No sin experimentar después de nuevo…
Pienso ahora en el ratón que salto al vacío y me doy cuenta que tal vez no fuera tan tonto… Tal vez comprendió antes que yo lo que le esperaba y no esperó a comprobar si los científicos volverían para abrirlo como un libro…

Antes de dormirme siento miedo, terror. A pesar de fascinarme la mente humana y lo que hace no entiendo que trate así a otras formas de vida… Mucho de lo que aprecio de ser humano parece tener una base de explotación y uso indiscriminado. Es una especie fascinante pero a la vez me dan lástima. No creo sea esa actitud de infinita potestad la seña de identidad de una especie en la cima de la escala evolutiva. Claro que a lo mejor no lo están…
Afortunadamente, la soledad que sentía hasta antes de empezar a escribir ente día y que me quitaba el sueño es ahora la que parece que me ayudará a conciliarlo y no pensar en qué hubiera sido de mi…

Monday, 6 October 2008

Friday, 19 September 2008

R470N - Día 1. ¿Libertad?

Me temo que todo lo que he estado descubriendo en mi desde que “me hice consciente” de mi existencia no eran más que la punta del iceberg.
Esta mañana estuve rebuscando por el laboratorio, entre los cajones los armarios de nuevo, para hacerme una idea global de lo que tengo a disposición, en un intento desesperado por encontrar comida suficiente para mi y para mis “congéneres”.
Mi sorpresa fue mayúscula cuando, al rebuscar de nuevo por el primer cajón, aquel en que se encontraban los bolígrafos y lápices, me abordó la, en ese momento nueva, sensación de dejar escrito todo lo que sentía y pensaba. Si bien ya me sorprendía que reconociera los instrumentos para hacerlo (algo que en estos últimos días va pasando de forma tan habitual que casi me acostumbro a ello), más me sorprendí al ser capaz de escribir.
Me hice con la mina de lápiz que rodaba por el cajón y empecé a “escribir”. Al principio la letra era ilegible y los trazos demasiado agresivos pero, poco a poco, empecé a definir letra tras letra y palabra tras palabra, hasta hacer algo legible, al menos para mi.
Mi primera intención ha sido acercarme a los otros y enseñárselo. Quería confirmar si lo podían leer y había escrito “si lo lees y lo entiendes, asiente con la cabeza”. Pues bien… el primero lo ojeó durante un buen rato, hasta que se cansó de la “novedad” en su rutina, dio media vuelta y continuó con su acicalamiento. Otros ejemplares se acercaban hasta el punto de tocar con sus narices húmedas el papel, simplemente para olisquearlo y después darse la vuelta también, como decepcionados por no ser algo comestible. El resto simplemente intentaban comérselo sin plantearse si era comestible. Empiezo a descartar la posibilidad de comunicarme con ellos de forma efectiva…
Después de experimentar con mis compañeros dediqué buena parte de la mañana a explorar el laboratorio. Los ordenadores seguían procesando información sin cesar. Intenté entender algo de lo que hacían, pero no era capaz. Probé a parar los procesos o aprender a manejarlos como recordaba que lo hacían los humanes. Inútil.
Durante todo el día he tenido la desagradable sensación de no poder comunicarme con nadie, ni de entender lo que me rodea como me gustaría. A eso hay que sumarle que sigo sintiéndome solo, a pesar de haber otros ejemplares por aquí.

Entre momento y momento de reflexión he aprovechado para dar comida a mis compañeros y observar sus comportamientos. Realmente se comportan de forma casi autómata. Recogen comida, la guardan en su simpática casita llena de tela y vuelven a por más. Una vez han almacenado toda, se acicalan, beben agua, revisan que no quede comida en ningún punto de la jaula y se van a su guarida a disfrutar de su comida en la intimidad. En ese momento me sentí muy diferente de ellos. De nuevo, tan diferente como si no fuéramos de la misma especie. Y de nuevo esa sensación de soledad…

A media tarde he decidido probar la reacción de los otros ratones al abrirles las puertas hacia la libertad. He empujado los bebederos uno por uno y he dejado la vía libre para que pudieran salir.
Al principio no se han inmutado pero , poco a poco, han sido conscientes de que algo había cambiado en la jaula y de que podían salir. Para mi sorpresa (y posterior disgusto) ha habido dos tipos de reacciones. La mayoría de los individuos han asomado la cabeza por el orificio pero, después de unos minutos de inspeccionar el exterior, han vuelto al interior de la jaula, donde creo que se sienten más seguros.
Sólo uno ha optado por salir. Tal vez el más inquieto de todos… tal vez el más insensato. Ha salido como una exhalación de la jaula y a comenzado a corretear por la mesa, en frenesí. Parecía no entender porque, de repente, tenía una jaula tan grande.
He intentado aproximarme a él para observar de cerca su comportamiento, pero parecía que ni tan siquiera me viera. Ha seguido correteando hasta llegar al borde de la mesa y entonces ha sucedido algo que sólo 1 segundo antes he podido preveer: al llegar se ha aproximado en exceso al extremo y a apoyado sus 4 patas en él, para después dar un salto al vacío.
Un nudo a estrangulado mi estómago al verlo caer mesa abajo. He salido corriendo para ver qué había pasado. El pobre ratón yacía en el suelo, inmóvil. Bajé tan rápido como pude (nunca tanto como él) y me encontré con un cuerpo inerte. Muerto.
El nudo en el estómago había desparecido. Ahora sólo intentaba comprender qué procesos se desencadenarían en el cuerpo sin vida de este ratón. Incluso me preguntaba (y todavía me pregunto) si, una vez muerto, sigue siendo realmente un ratón como tal. Ha perdido una de las características más importantes que lo definen: la vida.
En otras ocasiones he visto otros ratones muertos, supongo. No sé qué sentiría por ellos. Tal vez nada. No creo que lo mismo que ahora, una mezcla de curiosidad y nostalgia, de querer saber qué será de su cuerpo muerto, pero a la vez me doy cuenta de que ya no va a poder continuar viviendo. Es una lástima.

Acto seguido he sido consciente del problema que podía surgir si dejaba a los demás en libertad y he subido a intentar encerrarlos de nuevo, recolocando el bebedero en su sitio, pero no he sido capaz de cerrarlo por completo. Sólo espero que no intenten salir de nuevo…

Me asaltan nuevas dudas cuando acaba el día: ¿lo que escribo lo entenderá cualquiera que lo lea (en términos humanos, claro, después de la experiencia fallida de los otros ratones)?
¿Qué debo hacer con los otros ratones? Tal vez puedan vivir libres por el laboratorio. Pero, ¿y si otro muere? Me siento responsable de esta muerte, aunque no culpable. Creo que debo protegerles… y para ello tengo que encerrarlos. Es una sensación muy confusa, el tener que privar de libertad a otros como yo para darles la opción de sobrevivir. ¿Quién soy yo para decidir por ellos?
Otro día lleno de nuevos sentimientos a los que, como la mayoría de cosas, se como clasificar casi siempre, sin dudar. Sigo sin saber porqué soy diferente de ellos. No sé quién ni qué me han hecho. Y sigo solo…

Friday, 5 September 2008

R470N - Prólogo

Solo
Soy consciente de que estoy solo. Me doy cuenta de que hace unos días que no veo a nadie por aquí. Exactamente 4 días. El lunes todavía vi a alguno de eso humanos con batas que venían por aquí, nos daba de comer, tomaba notas y volvían a irse para aparecer el siguiente día.
Soy consciente de que no van a volver, que por lo tanto la comida se va a agotar y que moriré aquí si no se remedia.
Soy consciente de que no soy como el resto de los ejemplares de mi especie. Les miro a los ojos, entre los barrotes, y no veo nada más que instinto. No hay ni un atisbo de inteligencia detrás de sus actos marcados por la naturaleza y la rutina.

¿Desde cuándo soy consciente de todo esto? Hace 2 semanas aproximadamente que soy capaz de asociar conceptos, plantear problemas y soluciones y aprender muchas cosas con la simple observación de mi entorno. Hasta entonces era uno más, en una jaula como los demás. Actuando como los demás...
Lo que no sé, y es algo que me intriga, es qué motivó ese cambio. Qué hizo que yo, entre los demás, fuera capaz de plantearme todo esto...

Y aquí estoy, solo. Esperando a... nada. Paso el día analizando la habitación en la que estoy. Parece un laboratorio. En la misma mesa en la que está mi jaula hay 5 más iguales, en las que hay otros tantos individuos. en frente, junto a la puerta, hay varios ordenadores, algunos de los cuales están apagados y otros parecen procesar información continuamente. Hay 3 microscopios en la mesa de la izquierda y neveras y congeladores en la pared de la derecha.

He visto que cerca de los microscopios y en las neveras guardan decenas de muestras de sangre y tejido. Sé que hay muestras mías o, por lo menos, lo asumo. La ausencia total de pelo deja al descubierto múltiples cicatrices, como si de un historial médico se tratara.
Al reflexionar sobre esto me siento algo vulnerable (más si cabe, teniendo en cuenta que vivo en una jaula del tamaño de una pecera mediana y estoy muy abajo en la cadena alimentaria). Los humanos que trabajan aquí saben más de mi que yo mismo. La identidad... es algo que debe haberse hecho patente junto con mi capacidad de raciocinio. Sé quién soy y qué soy. Reconozco a mis iguales (aunque cada vez los veo más lejanos) y me planteo qué será de nosotros cuando no tengamos qué comer.

En las horas que no observo la habitación correteo por la jaula. La viruta bajo mis patas tiene un tacto agradable, siempre y cuando esté seca. La higiene es algo que empieza a brillar por su ausencia desde el lunes. Rebusco entre los copos de madera restos de comida que puedan satisfacer mi acelerado metabolismo. Roo los barrotes y las traveseras de la rueda en la que hasta hace escasos días pasaba la mayor parte de mi tiempo, supongo que engañado por la falsa ilusión de que si corría podría salir de ahí.

El resto de horas reflexiono sobre qué debe haber pasado. Esta gente venía religiosamente puntual al laboratorio pero se iban tarde, realizando un trabajo que parece no acabarse nunca. Aunque es cierto que algunos nos trataban con mejores "modales" que otros, nunca faltó comida ni una jaula limpia.

Cuanto más pienso en ello más me atemoriza la idea de que este sea mi final. De nuevo miro a mis compañeros y no veo en sus caras ninguna expresión de miedo más allá de la incomprensión de no tener alimento puntualmente todas las mañanas.
El sentimiento de miedo ha ido creciendo en mi interior hasta que ha ganado a la incertidumbre de no saber qué hay ahí fuera, por lo que he decidido salir de mi hogar-prisión en busca de comida y respuestas.
La vía de escape resulta ser más sencilla de lo que esperaba y, después de varias combinaciones de movimientos con mis patas, consigo hacer ceder el bebedero y salir por el hueco dejado.

Para mi sorpresa no he sentido alivio o algo parecido a libertad. Para ser honesto, tampoco sé lo que se siente al ser libre. El miedo y la excitación iniciales han dejado paso a un apetito primario, que me obliga a corretear por la mesa en busca del rastro de la mezcla de cereales y hortalizas que los científicos nos administraban. Al cabo de un par de horas encontré un cajón donde estaba toda la comida.
Junto a los paquetes de comida envasados al vacío he encontrado una libreta y varios bolígrafos y lápices. Siento la necesidad de probar a escribir pero el hambre apremia y engullo la comida con prisa, para luego repartir como puedo un poco de comida entre los otros compañeros, de los que no espero ninguna muestra de agradecimiento. No creo que sean capaces de entenderlo.

Ahora que soy libre puedo correr por toda la habitación, saltando entre las mesas y deslizándome por pasadores y asideros de armarios para subir y bajar al suelo. Siento que puedo hacer lo que quiera y que hay mucho por descubrir, sin que nadie por el momento pueda detenerme. Ahora entiendo ligeramente lo que es la libertad...

Al cabo de un rato el cansancio se apodera de mi y me planteo volver a la jaula a dormir. A pesar de no desear volver a ese espacio cerrado, la seguridad que siento al estar dentro hace que sea la mejor opción para descansar.
Mañana será otro día...

Wednesday, 20 August 2008

Boda De Loscos y Jose

De un evento como este, que hemos esperado durante años (más que entre olimpiadas), en el que hemos puesto tantas expectativas, del que deseamos y esperamos que salga lo mejor, hay muchas cosas que decir. Muchos días de charlas sobre la boda y sobre la despedida de soltera, muchas horas de planificación, muchas fotos que poner y que ver (fotos y vídeos de la boda y de la despedida pueden verse en mi Facebook), muchas emociones y recuerdos....
Tanto es así que no hay bits en el cyber espacio para poder escribir toda la historia desde el principio (ni tengo todo el tiempo que se merecería dedicarle).
No obstante no podía dejar de plasmar en el blog lo que para mi ha implicado. Tal vez no cuente todo lo que pasó (tal vez no debáis saberlo... jejejejeje), pero sí que será algo más profundo y que, según como se mire, será más apreciado (por lo menos, desde mi punto de vista).
Laura Loscos estudió conmigo veterinaria en la facultad de Barcelona. No íbamos a la misma clase pero circumstancias de la vida hicieros que fuéramos conociéndonos a lo largo de los 5 años de carrera que estuvimos juntos. Cambios de grupo de prácticas, campanas conjuntas... Ella es una chica que no pasa desapercibida (fresca, simpática, divertida, escandalosa... un torvellino) y yo el delegado de una de las dos clases. Además, a partir de cuarto, nuestro grupo de amigos se unió y empezó lo bueno, cuando realmente empecé a conocerla. La cirmustancia que creo que nos unió en un grupo mayor fue la creación del calendario nudista que preparamos para recaudar fondos para el viaje de quinto. Sesiones de fotos, risas, ventas....
Con ella vino mucha más gente (Laura Lozana, Pepo, Ramon, Raúl, Cucu...) que vale más que todo el dinero del mundo, pero que ahora no son protagonistas.

Y henos entonces, en quinto de carrera y preparando el viaje, últimos exámenes, ropa para la gran gala.... y la amistad con Laura se hizo fuerte y estable. Durante todo este tiempo se habló de su boda con Jose (al que, por cierto, conocí por esa época y comprendí el por qué de todo. Es EL tío de puta madre por excelencia. Sin duda una pareja perfecta) y toda la gente del grupo estuvo presionando para que fuera lo antes posible!

Pasó quinto... cada uno siguió su camino... pero afortunadamente el grupo es fuerte y se ha mantenido más o menos unido durante todo este tiempo, entre cenas, cafés esporádicos y eventos veterinarios que hacían que tuvieramos una excusa para vernos, actualizarnos y no dejar que los lazos se rompiera.
Entonces, hace algo menos de un año (si no recuerdo mal...) nos llegó la GRAN noticia: Laura y Jose se casaban. Para todos fue como si se casara una hermana con tú mejor amigo. Y ahí empezó a gestarse el gran evento.

A finales de julio fue la despedida. Un engendro de diversión y buen ambiente en una casa en medio de la Garriga que costó de parir (epidural para Cucu y Laura... cesárea para un servidor) y que disfrutamos todos sin excepción hasta la saciedad.

El 15 de agosto llegó la boda. De nuevo todos (o casi todos...) juntos, exaltados y vestidos de punta en blanco. En blanco... la novia iba preciosa (alguna lágrima saltó de mi lacrimal como muestra de ello) y el novio iba hecho todo un galán!
Lágrimas, sudor (muuuuuuuuuuuucho sudor), muy buena comida, buen alcohol y mucho mucho baile!! Bromas (esas manos en los culos....), risas y muy buen rollo. Ninguna baja etílica!
Al final, los más valientes acabamos pasando lista en la fiesta del pueblo donde habíamos alquilado el apartamiento para descansar nuestros cansados y alcoholizados huesos. Un 10!.
4 años después de que nos viéramos todos trajeados por primera vez nos volvíamos a encontrar, también para festejar una victoria. Entonces la nuestra frente a la carrera y ahora la de una relación sana que ha ido creciendo y madurando hasta dar como fruto a un matrimonio aún mejor, si cabe.

Estoy orgulloso de formar parte de este grupo de gente. Orgulloso de que Laura y jose cuenten con uno para que presencie uno de los días más importantes de sus vidas. Ellos daban las gracias a todos los asistentes... pero realmente soy yo (somos nosotros) los que tenemos que daros las gracias. Que vivan los novios.... y sus amigos/as ;)