Monday, 21 July 2008

Festa Major '08

Otro año más la Fiesta Mayor de Premià no ha defraudado. Realmente, incluso ha superado otros años. Tal vez porque este lo he disfrutado al 100% al no perderme ni una noche. O tal vez mi estado general de casi permanente felicidad hace que mis sentidos se agudicen y disfrute como un maldito niño en un parque de atracciones.
Miércoles 9. El desembarco pirata (recordemos que las fiestas de Premià de Mar están ambientadas en lo que sería una toma del pueblo por parte de piratas musulmanes, que declaran el estado de libertinaje y guasa) transcurrió con la normalidad de cada año: llegar empapado a la playa (en vez de empaparse allí), mojar a desconocidos, hacer puntería a los niños montados a hombros por sus padres, embotellamiento en la plaza del ayuntamiento para ver la toma oficial del pueblo y unas risas buenas haciendo y diciendo tontunas.
La fiesta nocturna fue suave (lo que significa que me fui antes que los demás, pero amaneciendo...) y el día siguiente de trabajo no dejo de ser algo duro.




Jueves 10. Remontando el día como uno buenamente puede, nos enfrentamos a una noche tranquila de paseos por el pueblo y unas cervecitas en el Lollipop antes de irnos a planchar la oreja a una hora más decente (4 a.m. ...).

Viernes 11. "Sopar de Colles" lleno de colorido, gracias a nuestras camisetas de Tites Fora. Se trabajo duramente en las pruebas y, con ayuda de La Peña-k, conseguimos, no sólo no quedar últimos (solos), si no tener puntos positivos! Para rematar la jugada, Cursa a Pél a muerte por las calles y el paseo del pueblo y fiesta a destajo hasta las 10 am. (planchando la oreja tan ricamente después de una remojadita con mangueras y un bocata de lomo con queso...).



Sábado 12. Disfruté de un día de tranquilidad y apalanque para luego disfrutar de una muy buena noche de fiesta en El Pbre, que ya empieza a ser habitual. Noche de caipirinhas, risas, bailoteos y buena compañía. Cabe destacar la incompetencia de Edu Ychar para orinar (no sé qué problema de confianza tiene con nosotros...) y el momento Terremoto en el Urinario que le hicimos pasar a una pobre muchacha (que salió, falda arriba, a buscar culpables). Y así se pasó la última noche gorda de las Fiestas.

Domingo 11. Despertar "temprano" para disfrutar de la paella (¿Dónde? Pues en El Pbre! Para variar) y descanso general para finalmente acabar viendo los fuegos, un año más, rodeado de la mayoría de mis amigos (sumándose las nuevas incorporaciones de este año, con especial mención de las chicas del CRAM!). ¿Dónde? Pues en El Pbre! Espero no tener que volver a repetirlo...






Disfruté con los 5 sentidos, esperando que no haya sido la mejor de mi vida (pues siempre hay que esperar más), pero, seguramente, una de las mejores! Gracias :)

PS: aquí linkeo 2 joyas de valor incalculable
http://es.youtube.com/watch?v=eau8bbbsTaY
http://es.youtube.com/watch?v=4pL5N75pYFw

Sunday, 6 July 2008

Sant Joan 08

Aunque tarde... paso a resumir de forma puntual Sant Joan 08, a forma de recipiente para poner unas pocas fotos y un vídeo.
Después de la ya clásica cena en casa de Ignacio en buena compañía, buenas pizzas y bebida en cantidad, nos fuimos al chiringo El Pbre, punto de reunión de lo peor de cada casita. Y ahí estuvimos toda la noche. Bebiendo, bailando, saludando a esa gente que sólo ves en verano y con los que, por unos días o unos meses compartes la vida, como amigos trashumantes o estacionales.
Dinamitamos una oreja con patas y simulamos un incendio en un paso subterráneo.
Un poco de delincuencia menor para la noche más corta del año. Libertinaje en su justa medida, más por falta de estímulos u oportunidades que por voluntad de los presentes y participantes.
El balance es positivo aunque puede ser mejorable. Teniendo en cuenta que vienen las fiestas de Premià.... podemos ir a por la matrícula!!







Wednesday, 2 July 2008

Aiguafreda Submarina


Siendo que últimamente tengo esto abandonado por el trabajo y mi ajetreada vida social. Voy a escribir de forma breve (no por desmotivación literaria o submarinística) cómo fue mi segunda inmersión como submarinista independiente en aguas de la Costa Brava.
En esta ocasión se sumó al tándem Uri-Pas Damian, novio de Aran e hijo de esa pareja tan agradable que me hizo la estancia en NZ aún mejor (si cabía). Aran, todavía "virgen" en lo que respecta el mundo de buceo al final se quedó tostándose bajo el sol gironí, recargándose de esa energía solar que en Reino Unido es tan escasa.

Aquí estamos Uri (justo arriba), Damian (Abajo) y un servidor (arriba del todo)
Además, en esta inmersión pudimos disponer de cámara subacuática para poder plasmar en ceros y unos todo lo que viéramos e hiciéramos. Por eso esta vez habrá más fotos que espero que disfrutéis!
La inmersión comenzó de forma muy progresiva. La entrada en el agua podía hacerse desde la misma cala de Aiguafreda, esquivando las medusas que yacían moribundas en la orilla y las que todavía vivían, viajando a la deriva, indiferentes a nuestra presencia. Yo opté por llenar el chaleco y tirarlo al agua, para tirarme yo a continuación (no sin vigilar con las rocas que había abajo).

Una pequeña medusa a la deriva...
Una vez en el agua y resueltos los problemas de Uri con la estanqueidad de las gafas fuimos recorriendo todo el perfil de la cala y hundiéndonos progresivamente hasta los 11 metros, en un paraje muy diferente al que podíamos encontrar en Tossa en la inmersión anterior. Terreno rocoso por todas partes, suelos de piedras blancas donde los peces hurgaban en busca de alimento.
Biotopos cúbicos dejados tiempo atrás habían sido colonizados por la vida marina de forma fulgurante, siendo ahora parte integrante de todo un paisaje submarino increíble.
Al no bajar a mucha profundidad (la profundidad media fue de unos 6 metros), la luz nos deleitaba con sus rallos, entrando directos hasta el rincón más oscuro, permitiéndonos espiar la vida en todo su esplendor.

Fanerógamas, sardos, doradas, estrellas de mar de colores increíbles, erizos de mar, gobios de todos los colores posibles y como remate un señor pulpo que, por sus heridas de guerra (algún necio neanderthal había intentado cogerlo, sin éxito, pero amputándole todos tentáculos), parecía un anciano marino que la vida le había enseñado mucho de cómo tratar a esos extraños seres que éramos nosotros. Así que se dejó fotografiar y que nos acercáramos prudencialmente, hasta que optó por irse, tranquilamente, sabiendo que nunca podríamos atraparlo.

La vuelta no supuso problema alguno y la parada de descompresión se hizo casi sin querer porque fuimos subiendo progresivamente. Además.... ¡No nos perdimos! Llegamos perfectamente a la misma cala y sin más problema que soportar el tórrido calor del que habíamos estado protegidos durante algo más de 80 minutos bajo el agua.
Victoriosos y satisfechos, dejamos las cosas y disfrutamos de un descanso mientras Aran y Damian hacían sus pinitos como alumna e instructor respectivamente, para luego volvernos.

Otra inmersión. Otro deleite para los sentidos y otro empujón para no dejar de hacer submarinismo. Gran descubrimiento esto del submarinismo...