Tengo muchas cosas buenas, pero el romanticismo (y la modestia xD) no es mi fuerte.
Pero sí que algo voy aprendiendo (y me enseñan...). Poniendo esto en práctica, nos fuimos Laura y yo al Cap de Creus a disfrutar del precioso paisaje que puedes encontrar en el trayecto, del restaurante y de su emplazamiento.
A pesar de la evidente presencia humana, el paisaje tiene cierto aire salvaje. La roca tallada por la Tramontana y la fuerza del mar tiene un aspecto duro y áspero, que no invita a sentarse, pero sí a pasear y dejar la imaginación volar.
Por cosas del destino, mi G10 estaba de paseo por Europa, por lo que saqué la 400D a pasear. La desempolvé y estuve disparando un ratito, mientras paseábamos por la zona. Y he aquí los resultados.
PD: no es un restaurante barato, pero se come de bien.... :)


















2 comments:
Tampoco es tan caro
Ufff... muerte a las cámaras compactas!! Jajaja!! Nice.... :)
Qué puntazo lo del Halloween, creo que lo plagiaré para el año próximo (dicen que sólo plagiamos a lo que admiramos, así que...)
Post a Comment