Friday, 2 April 2010

El Pequeño Eloi

Dedicado a quienes saben de qué (¿o quién?) hablo :)
El pequeño Eloi tiene sólo 1 año y medio (o 18 meses, como gustan decir los orgullosos padres al hablar de sus retoños) y empieza a andar. Aunque su psicomotricidad no es la mejor de sus habilidades, es suficientemente hábil para llevar a sus padres de cabeza.
Su cerebro, todavía tierno y ávido de conocimiento y experiencias, lo impulsa a moverse de un lado al otro. Y la inconsciencia asociada le lleva a ser osado.
Sin embargo, Eloi tiene a sus padres siempre detrás. Si el pequeño explorador decide juguetear con esas cosas blancas con orificios que hay en la pared, su madre no tardará ni un segundo en evitar que meta los dedos en el enchufe.
Cada vez que salen a pasear, Eloi se vuelve loco por esas superficies de agua que, bajo la luz del sol, produce unos destellos bailarines. Cuando corre a chapotear y hacer que estos bailen, su padre es capaz de poner hasta su propia chaqueta por tal de evitar que su pequeñín se moje.
Sus padres de desviven para que el pequeñín de la casa no sufra ningún percance a pesar de sus alocadas ideas. Pero no siempre pueden estar ahí y es entonces cuando Eloi se hace daño o se asusta al encontrarse con resultados no esperados de sus experimentos.
En ese preciso instante toda su fuerza parece acumularse en su cara, que se enciende como una resistencia de una estufa y rompe a llorar. No entiende por qué sus padres no  han llegado a tiempo para avisarle, detenerle o asistirle y evitarle semejante disgusto. Su frustración es tal que llega a odiar a sus padres más que a nada en el mundo, aunque segundos antes estuvieran en su pedestal personal como lo más valioso del mundo.
Afortunadamente Eloi aprenderá con el tiempo que las cosas no son así. Que sus padres no pueden estar para todo, salvándole y evitando que aprenda. Porque, al fin y al cabo, lo que está haciendo, con cada susto, caída o golpe, es aprender.
Desafortunadamente hay gente que no aprende o vive en su burbuja de protección particular y, sólo cuando se rompe, se dan cuenta de lo equivocados que están, de la ignorancia supina que les guía errónea y osadamente en la vida.

2 comments:

Anonymous said...

Ais Pascualen..que razon tenes..el pequeño Eloi no esta solo, hay pequeños Elois por todos lados, frustrandose dia a dia porque no encuentran el mundo magico que les prometieron de pequeños..cuando en realidad lo que les pasa es que no lo saben ver...no se dan cuenta que "ese mundo magico" lo hacemos nosotros cada dia al despertar..
besote enorme!!!
Mariana

Masato said...

Joder!! Me he quedado sin coment que hacer..Muy bueno el post ;)