Hace 383 años (mes arriba, mes abajo) unos colonos holandeses compraron unas tierras por 24 dólares a unos indígenas del norte de América. Después de varios cambios de propietarios estas pasaron a llamarse Nueva York.
Dentro de este área existe el distrito metropolitano de Manhattan, llamado así por aceptación del término Manahata, que en lenguaje lenape (de los indios de la zona) significa "Isla de múltiples colinas".
Desde entonces Manhattan ha crecido de forma exponencial. La creatividad en algunos casos (una isla tiene límites horizontales) y la necesidad en otros (el Edificio Rockefeller, uno de los edificios insignia del distrito, se construyó casi como llamamiento a la superación en la Gran Depresión de finales de los 20s) hizo que en 100 años la isla de Manhattan pasara a tener una de las siluetas más conocidas en todo el mundo.
Ha sido escenario de cientos de películas. Ha sido invadida por alienigenas, ocupada por Gremlins, plagas, inundaciones, eras glaciales repentinas, destruida por meteoritos, terremotos, maremotos.
Tal es su poder que fue el desgraciado escenario de la peor de sus películas: el 11-S (quien crea que se lo merecían no es humano.... ni tiene cerebro, vamos).
8 años y unos meses después de semejante tragedia se aconteció un evento que, lejos de ser tan dramático, podría compararse en importancia y magnitud histórica al 11-S o incluso a la compra de las tierras en 1626: EL VIAJE DE LOS 9 A NYC!
Sí, damas y caballeros, el día 11 de febrero de 2009 9 intrépidos viajeros se aventuraron a dar el salto al Atlántico para plantarse, después de que a Mari la pararan en la Duana como sospechosa de ser Mula..., en la ciudad que nunca duerme, en Nueva York.
No quiero extenderme (más) sobre el viaje pues hay mucho que contar y mis conexiones sinápticas se atascan con las miles de cosas que querría explicar del viaje, intentándolo hacer lo más detallado posible.
Para evitar daños mayores en mi sustancia gris y que os durmáis (más), sólo quiero hacer hincapié en varias cosas del viaje. Una especie de top 10 con lo mejor de este viaje, siempre desde mi prisma, claro. Ahí vamos!
Próximamente iré colgando las fotos, para que podáis viajar conmigo de nuevo allí.
PS: gracias a Uri y Meris por la iniciativa. Gracias a Uri y Esther por hacer de guías forzados y casi involuntarios. Gracias a los 8 por este viaje inolvidable. Y, como no, gracias a ti, por leerlo (si no eres de "los 9 de Manhattan").
Dentro de este área existe el distrito metropolitano de Manhattan, llamado así por aceptación del término Manahata, que en lenguaje lenape (de los indios de la zona) significa "Isla de múltiples colinas".
Desde entonces Manhattan ha crecido de forma exponencial. La creatividad en algunos casos (una isla tiene límites horizontales) y la necesidad en otros (el Edificio Rockefeller, uno de los edificios insignia del distrito, se construyó casi como llamamiento a la superación en la Gran Depresión de finales de los 20s) hizo que en 100 años la isla de Manhattan pasara a tener una de las siluetas más conocidas en todo el mundo.
Ha sido escenario de cientos de películas. Ha sido invadida por alienigenas, ocupada por Gremlins, plagas, inundaciones, eras glaciales repentinas, destruida por meteoritos, terremotos, maremotos.
Tal es su poder que fue el desgraciado escenario de la peor de sus películas: el 11-S (quien crea que se lo merecían no es humano.... ni tiene cerebro, vamos).
8 años y unos meses después de semejante tragedia se aconteció un evento que, lejos de ser tan dramático, podría compararse en importancia y magnitud histórica al 11-S o incluso a la compra de las tierras en 1626: EL VIAJE DE LOS 9 A NYC!
Sí, damas y caballeros, el día 11 de febrero de 2009 9 intrépidos viajeros se aventuraron a dar el salto al Atlántico para plantarse, después de que a Mari la pararan en la Duana como sospechosa de ser Mula..., en la ciudad que nunca duerme, en Nueva York.
No quiero extenderme (más) sobre el viaje pues hay mucho que contar y mis conexiones sinápticas se atascan con las miles de cosas que querría explicar del viaje, intentándolo hacer lo más detallado posible.
Para evitar daños mayores en mi sustancia gris y que os durmáis (más), sólo quiero hacer hincapié en varias cosas del viaje. Una especie de top 10 con lo mejor de este viaje, siempre desde mi prisma, claro. Ahí vamos!
- Lo primero, sin duda los otros 8 aventureros, sin orden ni concierto: Sergio, Esther, Juan, Uri, Meris, Pepe, Albert y Cucu. Merecen mención Ronan y Stephanie, otros viajeros con los que coincidimos en el albergue.
- La magnificencia de los rascacielos de Manhattan. Es impresionante verse sumergido en un bosque de secoyas de piedra, acero y cristal, cada cual de mayor tamaño.
- Central Park. Aunque no se pudo visitar todo lo que hubiéramos querido. Enormemente grande...como un gigante estirado en una cala de piedras, haciendo de pulmón de media Nueva York.
- La fantástica meteorología que nos acompañó prácticamente toda la semana, culminada por una espesa pero fugaz nevada de camino al aeropuerto de Newark, como quién se despide ondeando un pañuelo blanco de sus seres queridos al marcharse.
- Variedad racial, religiosa y cultural. No fue sorprendente pero sí era algo patente a una escala mucho mayor que aquí o en Londres (por comparar ciudades Cosmopolitas).
- Sobriedad del Empire State Building, Rockefeller y Chrysler. Estos 3 en particular por su historia, por su opulencia interior y por la majestuosidad con la que se yerguen, coronando la ciudad.
- Sobrecogimiento al estar en la Zona Cero y en la Saint John's Chapel (o capilla del milagro por no sufrir ningún desperfecto el 11-S, aún estando a menos de 100m de las Torres Gemelas). Es increíble el respeto que inspira el lugar y, aunque suene a paparruchas, parece permanecer en el aire un tenue olor a ruinas, a quemado (o, como diría Pepe al estar ahí, a palomita quemada). Es tremendamente fácil empatizar y que el corazón se encoja notablemente.
- La magia de la tienda FAO Schwarz con su piano gigante y el Toys'R'Us con una pequeña noria en su interior.
- Las luces de Time Square, que te atrapaban entre los centelleos y las miles de imágenes en movimiento que se sucedían.
- Encantador y familiar griego donde desayunamos casi cada mañana (y donde lo hizo Brad Pitt en "¿Conoces a Joe Black?"!!)
- Vibrarlo saliendo a oír música en vivo por el Soho o disfrutar de unas cervezas tranquilamente jugando al Conecta4.
- Irse de tiendas y dejarse atrapar un poquito por el consumismo (y así encontrar ropa que me valga bien o incluso grande!).
- Ver ponerse el sol tras la Estatua de la Libertad desde Brooklin y atravesar su puente hasta manhattan mientras anochece, viéndola crecer y encenderse según nos acercamos, dándonos la bienvenida con miles de ventanas, emulando velas.
- Disfrutar de la cultura paseando por el original Guggenheim o los interminables pasillos del Metropolitan Museum of Art, el MoMA o el American Museum of Natural History. Desde las señoritas de Avignon, a la columna vertebral de un brontosaurio, pasando por las latas de Campbell's de Andy Warhol. Sin olvidar deleitarse con la bella New York Public Library.
- Ver la Estatua de la Libertad de cerca. No es tan gande pero sigue siendo toda una señora. Grabar en la retina el "Sky Line" del sur de Manhattan desde Liberty Island o desde el Ferry que te lleva de isla en isla.
- La omnipresencia de Starbucks. Había tantos que resultaba incorrecto, hasta lo ridículo, utilizar la expresión "Busquemos un Starbucks".
- La explosión de nuevos sabores: waffles, corn syrup, bagels, sandwitches enormes con 8 ó 10 lonchas de embutido, revueltos de bacon y queso.
- El gran hallazgo del restaurante japones que nos hizo gozar como enanos.
- La belleza casi bucólica o cinematográfica de Greenwitch Village.
- Caminar... atravesar avenidas atravesadas por calles para girar en avenidas y tomar otras calles... Ante la duda, Broadway :)
Próximamente iré colgando las fotos, para que podáis viajar conmigo de nuevo allí.
PS: gracias a Uri y Meris por la iniciativa. Gracias a Uri y Esther por hacer de guías forzados y casi involuntarios. Gracias a los 8 por este viaje inolvidable. Y, como no, gracias a ti, por leerlo (si no eres de "los 9 de Manhattan").









2 comments:
Wooo... Que grandes fotos Pas... Me encanta la del interior del árbol... con la luz de fondo.... muy muy muy currada y muy buena vista para sacarla!
Me alegro que te haya ido tan bien el el viaje.. me das envidia! :P
Por cierto... probaste el cocktel Manhattan? Y.. vistes a las de Sexo en NY? jeje!
Cuidate molt Pasqui!
PATunets!
PaTt
paas!!
vaya pasada las fotos! me gustan tdas!!
sobretodo las de los arboles con el cielo tan blanco!!
me alegro qe lo pasarais bien i volvierais sanos i salvos! jajaja
a ver si consigo ir yo alguna vez que creo que me encntaría!
xx
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