Sunday, 1 June 2008

27 años....

Así estreno el nuevo blog... Después de unos días de reflexión y esparcimiento, otro año más, ahí va una reflexión a propósito de mi 27 cumpleaños, un “strip-tease” de mi forma de ser, un auto-análisis que quiero compartir con vosotros/as.
Este último año ha sido muy importante. Tal vez muy sonado. Puse muchas esperanzas en él y había muchas expectativas sobre lo que podía pasar en estos 12 meses... Pues bien, no me ha defraudado para nada.
He estado en Nueva Zelanda, he cambiado 3 veces de trabajo hasta conseguir trabajar en lo que seguramente sea mi sueño desde que tenía uso de razón.
He conocido a mucha gente maravillosa interesante que me ha hecho aprender muchísimo y mejorar como persona (o eso creo yo). También he conocido gente detestable, a la que sólo le mueve el egoísmo y que es capaz de joder la vida de otra persona por su propio beneficio. De estos últimos también he aprendido mucho.

Sigo conociéndome. Siempre digo que tengo la suerte de conocerme bien y que esto me ayuda a hacer lo que quiero, lo que me gusta y conseguir muchas cosas. Aún así, sigo descubriendo cosas de mi, que evidentemente estaban pero que en circunstancias concretas me han hecho redescubrirme.
Soy poco constante con muchas cosas con las que me gustaría serlo más (deportes, estudiar...). Soy indeciso y cobarde a la hora de tomar decisiones, especialmente cuando se trata de hacer daño a otra persona, sea o no yo el culpable. No consigo centrar mi mente en aquella persona especial que me hace suspirar cuando miro la luna o que me hace sonreír como un bobo cuando me llega un mail o un mensaje al móvil y leo su nombre en el remitente. Me gustaría que me resultara más fácil hacerlo y poner toda la carne en el asador para conseguirlo, pero el miedo al “no” y a lo que todo ello conlleva me frena.
No pretendo dar lástima. Muchos/as conocéis mis “andadas” y diréis que no me puedo quejar. Pero es cierto que siempre se echa de menos lo que no se tiene. Aunque a veces va más allá del simple capricho.

He vuelto a verme emocional. Mucho más visceral de lo que estaba acostumbrado en los últimos años. Me emociono al ver imágenes que para mi son de extrema belleza (generalmente relacionadas con la Naturaleza), al leer textos que se me clavan en el corazón y se gravan en la memoria. Hacen que me pique la nariz, que respire hondo y que los ojos se inunden de lágrimas. Me encanta esa sensación porque, afortunadamente, la inmensa mayoría de las veces es por una alegría o una felicidad que me desborda.
Creo que he adquirido valores nuevos. Disfruto más de las cosas, si cabe (seguro que los consejos de mis padres tienen algo que ver). Me encanta pasar una tarde con los amigos, ver atardecer o amanecer sobre la tabla de surf o recorrerme casi 300 km para pisar nieve recién caída, sólo o en compañía.
Creo que me enfado menos, intento ponerme más en el “otro” lado de los problemas y me planteo las cosas casi con filosofía china. Sin embargo, soy menos tolerante y ardo por dentro cuando mis valores o mi confianza son “violados”. Por ejemplo, no soporto que se esté destruyendo el planeta y la gente no haga nada porque “total, no lo hace nadie... ¿Por qué lo voy a hacer yo?”.

Mi última barrera superada es la de las profundidades marinas, al sacarme el título de submarinismo. Es fascinante. Algo que hay que ver en persona por lo menos una vez en la vida. La vida se abre paso allá donde va. S alguien tiene alguna duda sobre que la vida comenzó en el agua es que no sabe bien lo que dice. La vida bajo el agua transcurre a otro ritmo. Tal vez la sensación venga dada por el aislamiento que dan millones toneladas de agua sobre mi insignificante cuerpo, o por la mezcla de gases respiradas a presión mientras otros animales y plantas circulan despreocupados por donde quieren.
Realmente algo fascinante. Sentir como tu cuerpo se comprime por la presión, como el aire de la botella llena mis pulmones y evita que me ahogue como debería pasar al estar a 20 metros de profundidad y me deleito con una simple alga, un cangrejo ermitaño o las impasibles estrellas de mar.
Si a toda esta oleada de nuevas sensaciones, nuevas vistas y nuevas revelaciones le sumas la fantástica compañía de Paloma, Miguel y el resto del equipo que se reunión, el resultado son 3 días de goce, risas y muy muy buen ambiente.

¿Y ahora qué? Pues bien... Otros 12 meses más para viajar, descubrir cosas nuevas, conocer gente, leer libros y aprender miles de cosas. Tal vez un nuevo viaje a otro continente, ponerme en serio con el deporte (rugby!!), aprender más sobre submarinismo y ser un buen veterinario de fauna marina. Por supuesto seguir mejorando como persona y aprendiendo más sobre cómo soy y lo que puedo dar de mi. Otro año lleno de expectativas, lleno sueños y de ideas para ser realizados. Y, como no, con vosotros/as para compartirlo y vivirlo. Y por muchos más!

4 comments:

andra said...

Siempre consigues emocionarme!!! Y leerte es como escucharme a mi misma... Y no creo que se trata de ser cobarde sino simplemente de instinto de conservación...pero aún asi creo que conseguirás lo que sea si te lo propones de verdad!

David said...

Había que dar el salto al mundo de Google, que auque se esta haciendo grande y grande y esta alcanzando cotas microsóficas no creo que sea tan tajante y tan US-Gov-Don't-put-tits-into-the-net.

Microsoft me parece una censura en muchos aspectos y una manera de encauzar a la gente hacía la dirección que ellos quieren.

Ahora ya eres un fucking blogger. Mucho más configurable, mucho más elegante, mucho más serio y mucho más libre.

Disfruta.

Unknown said...

También he tenido la sensación, en algún momento, que los 27 son especiales... Parece que lo de hacerse "oficialmente mayor" se convierte en una evidencia y las riendas de tu propia vida están ya únicamente en tus manos... aunque eso no garantiza que sea fácil llevarlas.

Lo bueno que tiene el paso del tiempo es que como dices, te vas conociendo más, descubres cosas en ti, y lo mejor, es descubrir cosas en los demás,... aprender, maravillarte, arrancar una sonrisa, que te la arranquen a ti, poder leer una mirada y escuchar un grito en el silencio. En definitiva, todo eso por lo que vale la pena contar el paso del tiempo en momentos, y no en años.

Mi más recién momento: éste, en el que te he leído. Porqué a veces la vida nos regala sorprendentes hallazgos.

Anonymous said...

ay ay ay Pasqui..no hay duda que emociona leerte..y por supuesto comparto tu filosofia de vida..creo que cada dia el mundo nos abre puertas..todas ahí..todas por descubrir..ais..parece que no me alcanzara la vida para aprender cosas nuevas..yo Pasqui, bellezon mediterraneo, creo que la vida es un regalo, y que no hay tiempo que perder..hay que vivir con ganas..a mi no me faltan bicho..un besote muy muy grande, y segui asi de lindo!!
Mariana